
Presentado en Proyecto AMIL – Lima, Perú
Los Estados modernos buscaron homogeneizar a su población mediante regímenes de asimilación que establecieron procesos de higiene cultural para eliminar prácticas originarias no alineadas a occidente. Las consecuencias de abandonar el conocimiento ancestral se refleja en el desequilibrio afectivo con el cual interactuamos con la biodiversidad en nuestro territorio.
Prácticas como la fermentación de la yuca a través de la saliva humana para la elaboración del masato se encuentran reducidas a la intimidad de las comunidades, pues, el conocimiento científico no comprende la importancia cultural y comunitaria que circunscribe a esta bebida, la cual representa un componente clave en el equilibrio, la sostenibilidad y el buen vivir de los pueblos originarios.
Por eso, se propone una serie de trabajos relacionales, procesuales y afectivos que nos permitan experimentar la cosecha; preparación, fermentación; e incluso el consumo del masato. Y así, construir un estadio de comunidad que desarrolle colaboración, diálogo y recuperación de nuestras relaciones con la finalidad de reclamar visiones y afectos propios del Sur Global.





