Ya va a rebalsar

Marco Herrera Fernández y Pablo Taricuarima Pinedo
Producido en Nauta, Loreto.

Topa (Madera balsa) tallada, pirograbada, pintada con achiote, guisador y huito, y con incrustaciones de semillas de achira, huayruro, jaboncillo y fibra de bijao.


Medidas variables
2026

El mijano, es un acontecimiento natural en el cual, durante la época de vaciante, los peces surcan (ir contra la corriente) para desovar en las cabeceras de los ríos. Este momento es parte del imaginario amazónico como una temporada clave para asegurar la alimentación y economía familiar. Sin embargo, aprovechar un mijano significa interrumpir el momento fértil de distintas especies amazónicas y por consecuencia afectar el ciclo de vida de los ríos.

Herrera y Taricuarima utilizan el tallado de topa (madera balsa) para imaginar un escenario imposible, un mijano de 50 especies de animales importantes para el ecosistema fluvial, los cuales saltan de las aguas, esta vez no para surcar o alimentarse, si no para advertir de un peligro latente en los ríos.

“Ya va a rebalsar” en castellano amazónico hace referencia a la presencia de un problema latente que pronto se va a desbordar o dejar de estar oculto. Las aguas del Amazonas, Corrientes, Marañón, Nanay, Napo y otros cuerpos de agua, son actualmente consideradas zonas calientes por la instalación de mineros ilegales, narcotráfico y la extracción de petróleo, actividades que constantemente vierten desechos tóxicos afectando a la biodiversidad y a la población que consume los productos del río.

Esta instalación integra tres intereses desarrollados por Pablo y Marco en sus prácticas individuales: 1) La representación naturalista al respetar escalas, patrones y formas reales, para educar sobre las especies amazónicas; 2) El resguardo de la diversidad lingüística al integrar conocimiento de la lengua Kukama Kukamiria y el Castellano Amazónico; 3) Y  así mismo, la defensa del territorio al visibilizar problemáticas medioambientales de la región amazónica.